13.33% Alcanzado
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La campaña ha finalizado

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La campaña Apadrina un camino del 2019 está centrada en el camino que une Les Esglésies a Sentís, en el municipio de Sarroca de Bellera.

Esta actuación se llevará a cabo durante la “Semana del voluntariado”, del 27 al 31 de mayo de 2019.


Donacio 50 Fer comu

50€

Recompensa: La camiseta de El Quinto Lago

100€

Recompensa: la camiseta de El Quinto Lago, mapa, roadbook de la ruta e inscripción del nombre en el Muro de la Gratitud, una imagen de la pared restaurada con el nombre de todos los mecenas

Donacio 500 Paredaire

500€

Recompensa: Placa colectiva con los nombres de todos los padrinos

Donacio 1000 Manobre paredaire

1000€

Recompensa: Placa individual con los nombres del padrino


¿Quieres saber más sobre la historia de este camino?

Pepe de Mateu

Esta es la historia de “Pepe de Mateu, el hombre que tenía más vidas que un gato”

Pepe de Mateu, hijo de Les Esglésies, era un hombre soltero y fuerte. Toda la gente del valle lo recuerda por su generosidad. Trabajaba a jornal en todas las casas y nunca le faltaba tiempo para ayudar a quien lo necesitaba.

Su historia está vinculada con el transporte, primero por los caminos –precisamente el camino de Les Esglésies a Sentís–, y después por las carreteras.

Como arriero, todo el mundo lo recuerda por su fortaleza y lo ve todavía con sus dos mulos provistos de albardas y bastimentos, cargados hasta arriba de cimiento de Xerallo y llevando un saco de 50 kg más al cuello. El fue el encargado de transportar el cimiento para hacer los pilones que más tarde transportarían grandes cantidades de carbón desde las minas de Malpàs a los hornos de Xerallo.

Estos caminos también los recorrió haciendo contrabando. Compraba lana hasta en Aragón, puesto que era más barata, iba a venderla a Andorra y volvía cargado de tabaco. Pero un día, cerca de Gerri de la Sal, le pegaron un tiro que le entró por la espalda y le salió cerca de la nariz. De ese incidente, sólo le quedó una cicatriz de por vida al lado de la nariz.

Del mulo pasó al Pasqualí, un pequeño tractor seguido por un carro que utilizaba para cargar los bidones de leche de los pueblos hasta Xerallo. Un día, bajando de Les Esglésies, en la fuente de Les Escales, bidones y conductor rodaron cuesta abajo sin sufrir daño alguno.

Ahora, conociendo un poco mejor su historia, podemos asegurar que Pepe de Mateu tuvo más vidas que un gato.